Durante su intervención, la ministra Arboleda advirtió sobre un escenario crítico por restricciones financieras, retrasos en obras y bajos aportes hídricos, los cuales generarán un déficit de energía firme del 8,6 % (8.030 GWh-año) para 2026-2027. Ante esto, identificó a septiembre de 2026 como el inicio de la menor oferta hídrica y proyectó el primer trimestre de 2027 como el pico de mayor riesgo para el sistema.

Para aliviar la liquidez del sector, el Gobierno destinará $1,5 billones a generadores térmicos —con un primer giro de $300.000 millones— y $369.000 millones para saldar deudas de subsidios de energía y gas. Asimismo, la empresa DISPAC recibirá $20.200 millones para su capitalización y la autorización de un crédito por $4.411 millones para fortalecer su operación.
En oferta energética, solo ha ingresado el 16,4 % de los 4.475 MW previstos para 2026, y el 60 % de las líneas de transmisión presentan retrasos. Frente a esto, el Ministerio fijó como prioridad destrabar la línea de transmisión Colectora, que acumula cinco años de demora, para conectar finalmente la energía eólica de La Guajira.
Finalmente, la jefa de la cartera hizo un llamado urgente al consumo eficiente de agua y energía, recordando que 558 municipios están en riesgo de desabastecimiento. Además, advirtió sobre un posible déficit de gas desde febrero de 2027, por lo que evalúa junto a la CREG, UPME y XM alternativas de suministro, incluida la importación desde Venezuela.